En este momento se está debatiendo en la Plenaria de la Cámara la aprobación de un proyecto de ley que busca modificar el horario de ciclovía actualmente en vigencia de las 7am a 2pm los días domingos y festivos, propuesto por el "representante a la Cámara" José Fernando Castro Caycedo. Esta modificación consiste en correr el horario ahora de 5am a 12m los mismos días.
Yo sé que miles y miles de bogotanos y bogotanas, así como los demás miles de habitantes de la capital, entre gente de otras ciudades y pueblos colombianos y extranjeros, no estarían de acuerdo con la medida, así como yo, porque sabemos lo que la ciclovía representa para la ciudad en la que vivimos, lo que significa para cada uno de nosotros y para la cantidad de familias que han aprovechado la ciclovía para su diversión y entretenimiento. La ciclovía por encima del Transmilenio es un icono de nuestra ciudad, y no podemos permitir que por una medida arribista de un representante a la cámara se nos quite la posibilidad de divertirnos y hacer deporte de la forma como nos hemos habituado en los últimos años. Si eres de esas personas que por alguna razón no la has utilizado, piensa también en las opiniones de tus familiares y amigos que sí la utilizan, piensa en las personas que viven de los puestos de venta de jugos, sandwich, empanadas y demás, los que nos arreglan las bicicletas, los patines, las tablas o patinetas, y todos aquellos que dependen de ello.
¿Quién va a madrugar un domingo a las 5am a sacar la bicicleta y salir con su familia o con sus amigos a hacer deporte o a divertirse? ¿Quiénes se benefician con esta medida? ¿Cuántos son los que apoyan esa medida? ¿Has visto una ciclovía a las 7am, a las 10am, a la 1pm? ¿Has notado la diferencia? Esto no responde más que a una iniciativa muy subjetiva de un "señor" que posiblemente se le "saltó la piedra", como se dice en la calle, porque no le dejaron pasar su carrito un domingo por una vía donde había ciclovía para poder ir a almorzar con sus amigos en el norte. Esta mañana (7 de mayo) apareció en Citytv diciendo que "no se estaba quitando el derecho a hacer deporte a los bogotanos" y que "no se le estaba reduciendo la posibilidad de empleo a quienes trabajan en la ciclovía", pero claramente se va a ver perjudicar una gran cantidad de gente. Muy seguramente ese "señor" nunca se ha montado en una bicicleta y ha salido con su familia a divertirse por los cientos de kilómetros por donde se puede andar libremente y hacer deporte en Bogotá. Por otra parte, ¿qué hace un representante a la cámara opinando sobre temas de la ciudad, saltándose incluso la autoridad de la alcaldía y el concejo de Bogotá?
Este domingo 11 de mayo se ha organizado una "firmatón" en diferentes puntos de la ciudad, muy representativos en la ciclovía, para protestar por esta medida. Es importante contribuir con esta causa, transmitir el mensaje a todos los que les puede afectar esta iniciativa. Sobre los puntos que se van a instalar para las firmas y mayor información, se puede consultar este blog:
http://defendamoslaciclovia.blogspot.com/
No seamos indiferentes ante un interés por quitarnos algo que es mucho más que una actividad dominical para los que vivimos en Bogotá, ciudad ejemplar de latinoamérica en aspectos como éste.
miércoles, 7 de mayo de 2008
domingo, 3 de diciembre de 2006
¡Qué basura de campeonato!
Definitivamente el fútbol colombiano a nivel de clubes va decayendo cada vez más con este modelo de campeonato. Hace años que no se ve un buen representante del fútbol colombiano en los torneos del exterior, como la Copa Libertadores y la Copa Suramericana, todo gracias a la mala organización, y a la falta de compromiso de los equipos con la constancia en el buen fútbol.
Lo del Once Caldas en el 2004 fue caso aparte. Fue como de otra dimensión lo que pasó ahí, porque no triunfó un buen representante del estilo de fútbol colombiano, sino un equipo practicante del anti-fútbol, metiéndose prácticamente bajo los palos en el primer tiempo, esperando a que el rival se cansara, para ahí sí salir a atacar. Once Caldas era prácticamente Grecia a nivel de clubes, que (casualmente) también ganó una copa (la Euro) con el mismo estilo de fútbol. Esa era la moda en el mundo del fútbol en el 2004.
De ahí para acá, nada, a todos los equipos colombianos que van, los devuelven en segunda ronda. ¿Por qué? Pues no se puede decir que la Dimayor es el único culpable, la Conmebol también puede ser culpable, pero igual, los genios de la Dimayor también colaboran en el hundimiento. El torneo colombiano no permite por ejemplo, que a los equipos que van a los torneos de afuera, les vaya bien en el torneo local a la vez. Se cruzan las fechas de la copa Mustang con las fechas de la Libertadores y la Suramericana y, en consecuencia, los equipos se ven obligados a salvar uno de dos torneos (porque no hay equipo con tanta plata como para tener dos equipos competitivos). Por lo general escogen el torneo de afuera, pero desafortunadamente los jugadores no se mentalizan para eso, y como que quieren quedarse con todo, y a la final no logran nada. Al final se quedan sin el pan y sin el queso.
El problema emergente es que eso se convierte en un círculo vicioso, del que no se ha podido salir. Los equipos tienen de comer por los hinchas. Aquí no es como en el Real Madrid, que recibe plata y plata en solo publicidad con una sonrisita de Becks o con videos de Adidas, o como en Manchester United, que tiene los servicios de un banco, planes de temporada y demás. No, aquí no hay de eso, aquí la plata se gana en las taquillas de los estadios.
Entonces viene el "Pero como el equipo no gana, entonces no voy", "Para qué vamos si pasan el partido por televisión", y las demás excusas que hay en Colombia para no ir a apoyar al "equipo del alma". Consecuencia: el equipo deja de recibir plata, vienen las quincenas atrasadas, los jugadores no rinden igual o simplemente no juegan, entonces el equipo pierde, y volvemos a empezar.
Los torneos de afuera entonces se convierten como en un castigo para los equipos colombianos que van a jugar. La culpa entonces también es de los hinchas que pierden la fé en el equipo por uno o dos partidos que no se ganan, y de los zares de los clubes, que cambian de técnico por una "crisis" de tres o cuatro partidos perdidos.
Igual eso no salva a los genios de la Dimayor, que se las vinieron a dar de creativos con este torneo, y lo único que hicieron fue promover la falta de constancia, ya que prácticamente se habla de un torneo antes de los cuadrangulares, y otro durante los cuadrangulares. Entonces el objetivo es parcial: "Primero clasificarse, luego ganar el cuadrangular, y finalmente, ganar la final", valga la redundancia. El último campeón, el Deportivo Pasto, se clasificó octavo del torneo. ¿No se supone que lo más justo es que hubiera quedado campeón el que se clasificó primero? No, porque ese equipo (como los que le seguían) llegó cansado y no pudo ganarle a los que llegaron relajados y casi que empujados a los cuadrangulares. Sin embargo, de habérsele dado el título al que más puntos hizo en el torneo, sí se habría hecho justicia, porque habrá sido el equipo más constante y el que más triunfos tuvo.
Ese esquema de liga, donde se le da el título al que más puntos hace, ya sea en 6 meses o en un año, es el de las mejores ligas del mundo (Inglaterra, Italia, España, Alemania, Argentina, etc.), y por eso se ve tan buen fútbol en esos países, y en las copas a donde van a competir. Entonces, los equipos que van en la pelea por el título siempre tienen estadio lleno, los que pelean el descenso también, los que pelean cupos a copas en la mitad de la tabla también. Todos salen beneficiados. Aquí no, aquí si no se clasifica a los cuadrangulares, la lleva, como dicen popularmente. O si no, pregúntenle al Deportivo Cali y al América (y a Cali en general) cuánta plata perdieron este fin de año.
Ni hablar con el tema del descenso. ¿Cómo así que es posible quedar campeón en la división A y a la vez descender a la B? ¿Qué grosería es eso?. Los equipos más malos del año, o sea los que menos puntos lograron, son los que deberían salir y darle la oportunidad a los que vienen en ascenso de la B. Así de simple, por más grande que sea el equipo, como el caso de América.
Así no se puede. Vamos de para atrás en cuanto a fútbol colombiano de exportación. ¿Hasta cuándo nos vamos a aguantar esta situación?
Lo del Once Caldas en el 2004 fue caso aparte. Fue como de otra dimensión lo que pasó ahí, porque no triunfó un buen representante del estilo de fútbol colombiano, sino un equipo practicante del anti-fútbol, metiéndose prácticamente bajo los palos en el primer tiempo, esperando a que el rival se cansara, para ahí sí salir a atacar. Once Caldas era prácticamente Grecia a nivel de clubes, que (casualmente) también ganó una copa (la Euro) con el mismo estilo de fútbol. Esa era la moda en el mundo del fútbol en el 2004.
De ahí para acá, nada, a todos los equipos colombianos que van, los devuelven en segunda ronda. ¿Por qué? Pues no se puede decir que la Dimayor es el único culpable, la Conmebol también puede ser culpable, pero igual, los genios de la Dimayor también colaboran en el hundimiento. El torneo colombiano no permite por ejemplo, que a los equipos que van a los torneos de afuera, les vaya bien en el torneo local a la vez. Se cruzan las fechas de la copa Mustang con las fechas de la Libertadores y la Suramericana y, en consecuencia, los equipos se ven obligados a salvar uno de dos torneos (porque no hay equipo con tanta plata como para tener dos equipos competitivos). Por lo general escogen el torneo de afuera, pero desafortunadamente los jugadores no se mentalizan para eso, y como que quieren quedarse con todo, y a la final no logran nada. Al final se quedan sin el pan y sin el queso.
El problema emergente es que eso se convierte en un círculo vicioso, del que no se ha podido salir. Los equipos tienen de comer por los hinchas. Aquí no es como en el Real Madrid, que recibe plata y plata en solo publicidad con una sonrisita de Becks o con videos de Adidas, o como en Manchester United, que tiene los servicios de un banco, planes de temporada y demás. No, aquí no hay de eso, aquí la plata se gana en las taquillas de los estadios.
Entonces viene el "Pero como el equipo no gana, entonces no voy", "Para qué vamos si pasan el partido por televisión", y las demás excusas que hay en Colombia para no ir a apoyar al "equipo del alma". Consecuencia: el equipo deja de recibir plata, vienen las quincenas atrasadas, los jugadores no rinden igual o simplemente no juegan, entonces el equipo pierde, y volvemos a empezar.
Los torneos de afuera entonces se convierten como en un castigo para los equipos colombianos que van a jugar. La culpa entonces también es de los hinchas que pierden la fé en el equipo por uno o dos partidos que no se ganan, y de los zares de los clubes, que cambian de técnico por una "crisis" de tres o cuatro partidos perdidos.
Igual eso no salva a los genios de la Dimayor, que se las vinieron a dar de creativos con este torneo, y lo único que hicieron fue promover la falta de constancia, ya que prácticamente se habla de un torneo antes de los cuadrangulares, y otro durante los cuadrangulares. Entonces el objetivo es parcial: "Primero clasificarse, luego ganar el cuadrangular, y finalmente, ganar la final", valga la redundancia. El último campeón, el Deportivo Pasto, se clasificó octavo del torneo. ¿No se supone que lo más justo es que hubiera quedado campeón el que se clasificó primero? No, porque ese equipo (como los que le seguían) llegó cansado y no pudo ganarle a los que llegaron relajados y casi que empujados a los cuadrangulares. Sin embargo, de habérsele dado el título al que más puntos hizo en el torneo, sí se habría hecho justicia, porque habrá sido el equipo más constante y el que más triunfos tuvo.
Ese esquema de liga, donde se le da el título al que más puntos hace, ya sea en 6 meses o en un año, es el de las mejores ligas del mundo (Inglaterra, Italia, España, Alemania, Argentina, etc.), y por eso se ve tan buen fútbol en esos países, y en las copas a donde van a competir. Entonces, los equipos que van en la pelea por el título siempre tienen estadio lleno, los que pelean el descenso también, los que pelean cupos a copas en la mitad de la tabla también. Todos salen beneficiados. Aquí no, aquí si no se clasifica a los cuadrangulares, la lleva, como dicen popularmente. O si no, pregúntenle al Deportivo Cali y al América (y a Cali en general) cuánta plata perdieron este fin de año.
Ni hablar con el tema del descenso. ¿Cómo así que es posible quedar campeón en la división A y a la vez descender a la B? ¿Qué grosería es eso?. Los equipos más malos del año, o sea los que menos puntos lograron, son los que deberían salir y darle la oportunidad a los que vienen en ascenso de la B. Así de simple, por más grande que sea el equipo, como el caso de América.
Así no se puede. Vamos de para atrás en cuanto a fútbol colombiano de exportación. ¿Hasta cuándo nos vamos a aguantar esta situación?
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fútbol colombia campeonato dimayor conmebol
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